Zoilo Pollès tiene la misma estatura que Alan Ladd, la estrella de Hollywood que tanto admira. Él no es actor como el americano, pero sí un guaperas machista, egoísta, amoral y sin prejuicios, que va por la vida aprovechándose de los demás. Trabaja de guardia de seguridad y le gus- tan las armas. Un día conoce a un inspector de policía franquista que le ofrece trabajo como ayudante de detective. Zoilo acepta, pero al poco tiempo el inspector aparece asesinado, dejándolo sin trabajo. Al día siguiente, cuando tiene que dejar la agencia, entra por curiosidad en el des- pacho del inspector y, en un cajón, descubre algo que le cambia la vida.
A veces no hay que acudir a una editorial de las grandes, ni siquiera a un escritor de los consagra- dos o mediáticos para encontrarte con una pequeña joya y disfrutar como un yonqui con pasta a las puertas de un poblado chabolista. La novela es una novela negra que por momentos recuerda a Merinero: Zoilo Pollès, un personaje amoral metido en movidas raras que nos cuenta sus andanzas tal y como van ocurriendo sin importar la índole de las mismas y sin importar si el lector se va a sentir o no escandalizado o dañado en su sensibilidad ante tales ráfagas de incorrección política.
Paco Gómez Escribano.
Escritor.
9791388302060 | 979-13-88302-06-0



