Hay un jardín claro, entre las tapias bajas,
hecho de hierbas secas y de luz que cuece lenta
su tierra. Es una luz que sabe a mar.
Tú respiras esa hierba. Te tocas el pelo
y alteras el recuerdo.
He visto caer muchos
frutos, maduros, en una hierba que conozco,
con un ruido sordo. Así te estremeces
cuando te bulle la sangre. Mueves la cabeza
como si alrededor sucediese un prodigio del aire
y el prodigio eres tú. Hay un sabor idéntico
en tus ojos y en el cálido recuerdo.
9788410435230 | 978-84-10435-23-0


