En este original libro, Raimon Arola analiza de qué modo los símbolos, tales como el espacio, la liturgia y los personajes, conforman el sentido mismo de la religión católica. Para ello, recurre a referencias que van desde el origen del cristianismo hasta nuestros días. De esta manera, y más allá de los cambios históricos y sociales, aparece manifestada la unidad de los símbolos dentro de la tradición católica. Su profundidad y su belleza espiritual han sido el núcleo no solo del origen del arte y de la tradición occidental, sino, sobre todo, del diálogo entre lo humano y lo divino.
9788425454998 | 978-84-25454-99-8



