Si le cuentas a tu familia y a tus amistades que te vas a asilvestrar, ¡quizá se preocupen! Pero asilvestrarse no va de vivir en los árboles ni de unirse a una manada de elefantes. Implica cambiar nuestra mirada y nuestros hábitos para permitir que la naturaleza salvaje florezca de nuevo y haga las funciones que garantizan nuestra vida y la de lo que nos rodea.
9788400113773 | 978-84-00113-77-3


